¿Cuál es la tasa de ahorro ideal para hacer crecer tu inversión?

Ahorrar no es una opción. Es una obligación personal si realmente queremos dejar de trabajar por dinero y empezar a poner el dinero a trabajar por nosotros. Y si bien todos intuimos que ahorrar es “bueno”, pocos tienen claro cuánto hay que ahorrar. O mejor dicho: qué porcentaje de nuestros ingresos deberíamos ahorrar para lograr independencia financiera a largo plazo.

 

 

En este post vamos a tratar de contestar esta pregunta con rigor y sentido común. Porque una cosa es predicar sobre tasas ideales y otra muy distinta es aplicar esas reglas al mundo real. Vamos a ver por qué, cuánto y cómo ahorrar para que tu dinero se convierta en una palanca de crecimiento.

 

¿Por qué ahorrar con fines de inversión?

 

Básicamente porque, sin ahorro, no hay inversión. Y sin inversión, no hay crecimiento patrimonial. Ni ingresos pasivos. Ni jubilación anticipada. Ni libertad financiera. Todo empieza por tener un excedente de capital. Es decir, por gastar menos de lo que ingresas. A partir de ahí, ese superávit se convierte en semilla de todo lo demás.

 

Ahorrar, en este sentido, no es acumular por miedo o privación. Es acumular con propósito, para construir un futuro menos dependiente del trabajo activo. El ahorro recurrente es el primer paso hacia la autonomía económica.

 

🔄 Los 5 niveles de tasa de ahorro

 

Los expertos suelen establecer cinco niveles de ahorro en función del porcentaje del sueldo bruto anual que se logra retener. Esta clasificación nos ayuda a ubicar en qué punto estamos y, lo más importante, qué margen tenemos de mejora:

 

Tasa de AhorroNivelInterpretación
< 5%Ahorro deficiente   Riesgo financiero alto; difícil construir patrimonio.
5% – 10%Ahorro insuficiente    Empieza a formarse un colchón, pero es limitado.
10% – 15%Ahorro aceptable   Umbral mínimo recomendable para empezar a invertir.
15% – 20%Ahorro notableBuen control del gasto y margen para invertir.
> 20%Ahorro excelenteCapacidad real de crecimiento patrimonial sostenido.

 

🔎 Ejemplo práctico (con ingreso bruto anual de 30.000 €):

  • Ahorro deficiente (4%): 1.200 €/año → 100 €/mes

  • Ahorro aceptable (12%): 3.600 €/año → 300 €/mes

  • Ahorro excelente (25%): 7.500 €/año → 625 €/mes

       


🚧 El problema del porcentaje fijo: ¿y si tengo un sueldo bajo?

 

Ahorrar el 15% suena bien… pero no es igual de sencillo para todos. Aquí es donde muchas estrategias financieras fallan: asumen que todas las personas tienen márgenes similares de maniobra económica. Y obviamente esto no es así.

 

Veámoslo con un ejemplo realista. Imagina dos personas:

  • Persona A: gana 20.000 €/año

  • Persona B: gana 60.000 €/año

 

Ahora bien, el coste de vida mínimo en España (por poner un ejemplo, esto sería extrapolable a cualquier región geográfica) se estima en torno al SMI (unos 17.000 euros anuales en 2026). Esto representa lo mínimo que una persona necesita para cubrir lo básico: vivienda, comida, energía, transporte, sanidad…

 

👉 Entonces:

  • La persona A tiene 3.000 € de margen sobre el mínimo vital.

  • La persona B tiene 43.000 € de margen. 

¿Tiene sentido pedirle a ambos que ahorren el mismo porcentaje? Claramente, no.

 

 

✅ Un enfoque más justo: aplicar el ahorro sobre el excedente

 

Una alternativa más equitativa consiste en restar el SMI de tu sueldo bruto, y aplicar la tasa de ahorro únicamente sobre el excedente.

 

📌 La fórmula sería algo así como lo siguiente:

Ahorro anual = (Ingreso bruto – SMI) × Tasa de ahorro

 

Ejemplo (suponiendo un SMI igual a 17.000 €):

Sueldo Bruto   Excedente   Tasa Ahorro   Ahorro Anual   Ahorro Mensual
22.000 €5.000 €25%1.250 €104 €
30.000 €13.000 €25%3.250 €270 €
60.000 €43.000 €25%10.750 €895 €

Este sistema permite: 

  • Adaptarse mejor a cada nivel de ingresos

  • Evitar frustraciones entre las rentas más bajas

  • Incentivar el ahorro progresivo sin sacrificar lo esencial

     

 

➕ ¿Y si aplicamos una tasa escalonada?

 

Otra posibilidad más sofisticada (y progresiva) sería aplicar una tasa de ahorro creciente según el excedente disponible. Esto se podría implementar con una tabla de tasas por rangos similar a la siguiente.

 

Excedente (respecto al SMI)      Tasa recomendada
0 – 5.000 €10%
5.001 – 15.000 €20%
15.001 – 30.000 €30%
+30.000 €40%
 
Así, quien más tiene, más puede y más debe ahorrar, sin imponer a quienes apenas cubren lo básico una presión innecesaria. 
 
 

🍂 Ejemplos sobre cómo aplicar la tasa de ahorro

 
A continuación te dejamos una serie de ejemplos para que te ayuden a comprender mejor en qué consiste la idea del ahorro progresivo.
  • Clara, administrativa: gana 21.000 €/año. Vive de alquiler y sus gastos fijos le dejan poco margen. Ahorra 5% con esfuerzo. Pero lo hace todos los meses y lleva 3 años acumulando capital. Le ha permitido iniciar inversiones periódicas en fondos indexados.

  • Iván, ingeniero freelance: factura 75.000 € brutos al año. Aplica la estrategia del excedente sobre SMI, ahorrando entre un 30% y 40% sobre ese tramo. Tiene una cartera diversificada en ETFs, crowdlending y real estate digital. Su tasa efectiva de ahorro supera los 20.000 € anuales.

  • Julia, enfermera interina: gana 19.000 €. En su caso, el objetivo no es ahorrar un porcentaje, sino reducir deudas, mantener una buena gestión del gasto y empezar un pequeño fondo de emergencia. Su estrategia es la del microahorro.

  • Adrián, ingeniero informático: gana 40.000 euros brutos al año. Aplica la estrategia de ahorro del 25% sobre el excedente del SMI. Esto supone un ahorro anual de unos 5.750 euros. Lleva tan sólo 5 años aplicando la estrategia, pero ya acumula un fondo de casi 30.000 euros, que pretende usar como entrada de su primera vivienda en un futuro próximo. 

     

 

Conclusión

 

La tasa de ahorro es una brújula, no una regla inamovible. Pretender que todos pueden ahorrar el mismo porcentaje es un error tan común como ineficaz.

 

Lo importante no es seguir una fórmula mágica, sino establecer un hábito, adaptar la estrategia a tu realidad económica y aumentar tu capacidad de ahorro conforme tus ingresos lo permitan.

 

🔑 Claves prácticas:

  • Empieza por poco, pero empieza.

  • Automatiza tus ahorros.

  • Mide tu progreso por años, no por meses.

  • Si tu sueldo te lo permite, apunta al 20% o más.

  • Si ganas menos de 40.000 euros/año , aplica la fórmula del excedente sobre el SMI.

 

Ahorrar bien no es guardar lo que sobra. Es decidir cuánto ahorrar y vivir con el resto. Esa decisión, y no el sueldo, es lo que marca la diferencia a largo plazo.

 

¡Nos vemos en el siguiente post!

Saludos.

 

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